tiempo para los puntos del día y turnos de palabra


Creo que sería interesante establecer y definir el tiempo que se le dedicará a los puntos a tratar en las asambleas de manera que sea posible trabajar el mayor número de puntos sin que nos quedemos atascados en el primero (o el segundo o el tercero) impidiendo que los puntos que vienen por detrás puedan ser tratados en la asamblea.

Propongo que a cada punto en el orden del día se le dediquen 15 min. Esto significa que si la asamblea tiene una duración de 2h, se pueden tratar un total de 8 puntos por asamblea, que no me parece poco.

Por cada punto, propongo que se establezca un total de 7 intervenciones o turnos de palabra. Esto significa que en cada intervención habría un tiempo aproximado de 2 min para explicar y compartir con los demás las ideas.

La idea sería que una vez agotado el tiempo para el punto del día y las intervenciones, y si no se llegará a ningún consenso o hubiera más gente que quisiera intervenir, se pasará directamente al siguiente punto. En el acta debería de constar que no se ha llegado a consenso así como la gente que a pedido turno pero no ha podido intervenir para que en la siguiente asamblea empiecen hablando esas personas. De la misma manera, estas personas podrían compartir su propuesta a través del weblog, y así, ir avanzando para la próxima asamblea.

En el caso de que en el orden del día hubiera menos de 8 puntos, propongo que se mantengan los 15 min. Pero en vez de tener que retomarlo en la siguiente asamblea, siempre en el caso de que no hubiera consenso, se podría retomar el mismo día una vez que se haya pasado revista a los demás puntos del día.

Creo que si ponemos en práctica este sistema podemos conseguir que las asambleas sean más dinámicas. Entiendo que la asambleas no son para informar a la gente o para explicar cosas (para eso existen otros cauces como el correo o el weblog), sino para la puesta en común de propuestas y toma de decisión colectiva. Para lo cual, 8 puntos a tratar en un día con 7 intervenciones por punto me parece suficiente. De la misma manera, la posibilidad de prolongar el debate en el weblog en aquellos puntos en los que no se ha llegado a un consenso para retomarlo en la siguiente asamblea, me parece que hace posible guardar la pluralidad y la participación de todas las personas necesaria en una asamblea, sin que ello entorpezca la dinámica de la misma.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en orden del día, proponer y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a tiempo para los puntos del día y turnos de palabra

  1. Elisa dijo:

    Aitor, estoy de acuerdo, con una salvedad: si hay menos puntos del orden del día es mejor, en mi opinión, dividir el tiempo que haya entre los puntos del orden del día, dejando un tiempo (¿10 minutos?) para conclusiones y lectura de acuerdos.

    Un abrazo,

  2. Bacilum Toxicum dijo:

    No tengo tiempo para responderte en largo. lo hare en corto:
    La medicion del tiempo mediante relojes es algo tan antinatural para el cuerpo humano que es irreal. introducir la presion del tiempo en la asambleas solo producira que las tensiones aumenten mientras el rendimiento y la continuidad de la asamblea se vean alteradas, desestimando temas que deban ser debatidos con serenidad, cerrando turnos de palabra cuando el objetivo de una asamblea es el de ser el espacio donde la gente pueda hablar y creando un ritmo de trabajo más propio de animales en fuga que de personas sentadas.
    las asambleas, en mi opinion, son lugares de reunion y decision. pero no se puede tomar una decision sin tiempo para pensar o analizar todas las opciones (o consecuencias). Para ello, los sub-grupos de la asamblea son los que deben preparar las cosas masticaditas para que la asamblea no se atasque en dialogos/discusiones/enfrentamientos dialecticos y pueda decidir correctamente.
    “Visteme despacio que tengo prisa”, como dijo un tirano. La asamblea ira cogiendo velocidad cuando sus integrantes se desenvuelvan apropiadamente. Forzar a las personas a que vayan más rapido, en favor de una supuesta eficiencia de la organización, suele provocar los efectos contrarios a los deseados. Es mejor dejar que cada una continue a su ritmo hasta que se una, POR SI MISMA, al ritmo general.
    Solo para escribir estos parrafos, llevo gastado el tiempo pensado para debatir un punto del dia: 15 minutos.
    Por supuesto, el asunto de limitar las intervenciones por cada punto del dia es, a mi juicio, un error y un mal signo de hacia podemos llegar a ir.

  3. Adrian Stok dijo:

    Basta ya, por favor, de poner limite horario a todo, madre mia…
    Nunca se ha funcionado asi en Asamblea, es antinatural como dice la compañera y solo conduce a excluir opiniones y voces.
    Para eso estan los moderadores y dinamizadores, para evitar que la peña se vaya por los cerros de Ubeda y reconducir la Asamblea hacie el camino de la operatividad y de la eficacia.
    Yo personalmente, y lo manifestare en la próxima Asamblea (pues aquí no se toman decisiones), me opongo radicalmente a establecer limitees horarios.
    LA revolución implica tiempo, si la gente no esta dispuesta a invertir su tiempo en una Asamblea que no venga…
    Pero enserio, un poco de seriedad.

  4. A ver, que haya PAZ. Yo en parte creo que no se pueden establecer unos tiempos concretos en cuanto a la duración de cada punto del día pero también es cierto que no podemos pararnos durante 1 hora con un mismo tema. “Sin prisa pero sin pausa”. El hecho de estancarse en un solo tema también hace que la gente se ponga más nerviosa e impaciente, lo cual es muy comprensible. Así que, aunque creo que la Asamblea debe “fluir” como dice nuestro compañero “Bacilum” también creo que debe ir cogiendo agilidad y intentar evitar el estancamiento. Para ello se debe llegar a CONSENSO si se establecen unos límites a cada punto. No tiene porque haber una sirena que diga ¡BASTA, HASTA AQUÍ!. Hay que tener en cuenta que todos tenemos diferentes propuestas e intereses. Para ello hay un apartado para los puntos del día donde la gente va dejando sus propuestas. Por ejemplo, uno de los puntos del día puede ser “la puesta en común sobre las Marchas de 19”. Igual a muchas personas le preocupa o les interesa más proponer, opinar y debatir otra cuestión,por ejemplo, “la creación de una comisión de acción”. Y viceversa. Por eso no podemos pararnos con un punto del día más de 30 minutos por ejemplo.
    Espero que se me haya entendido.

    Un saludo y que fluya el positivismo.

  5. pmusifloren dijo:

    Aitor,
    Comprendo y comparto tu interés y preocupación por que el desarrollo de las reuniones de la asamblea sea ordenado y equilibrado, que no nos enrollemos dos horas con un punto y dejemos el resto sin tratar.
    Pero yo pienso que no debemos ponernos demasiada normativa encima, porque sería hacernos esclavos de nuestras propias normas; eso es lo que pasa en las burocracias que padecemos, en donde está todo aparentemente regulado y luego vemos cómo hay quien se lo pone por montera, o quienes utilizan el punto nosecual del reglamento para llevarse el agua a su molino o atacar a otr@… En fin, yo no creo que tengamos que atarnos con nuestras propias cadenas, que luego todo se paga.

    En las dos reuniones que llevamos, creo que ha habido una gran cantidad de intervenciones, personas distintas y no siempre los mismos. Dos horas es un tiempo más que razonable para que todo y tod@s tengamos cabida. En la segunda reunión iban 8 puntos para tratar y se trataron 7, con acuerdos importantes (véase el acta), eso sin tener que restringir ni turnos ni tiempos de intervención, es que esas cosas sólo harán crear descontento; hay que ir con tranquilidad en esto, recogiendo y haciendo mías las palabras de Bacilum Toxicum: “una asamblea es el de ser el espacio donde la gente pueda hablar y creando un ritmo de trabajo más propio de animales en fuga que de personas sentadas” . La regulación ha de venir de nuestra sensatez, no del reloj; procurar no repetir cosas expuestas, no enrollarse o irse por las ramas, ceñirse al tema… en fin, para algo tendremos moderadores y no para sumarse a discutir sobre todas las propuestas, ojo.

    Estamos al principio y ahora es normal que los puntos para el orden del día sean más; pero esto va para largo (supongo) y dentro de un tiempo relativamente corto habrá asuntos que estén decididos y asentados, por lo que no habrá tanto que tratar; igualmente, el trabajo de las comisiones nos facilitará tomar decisiones con mayor conocimiento de causa y menos rollo, jeje.

    En cualquier caso, estamos haciendo propuestas y diciendo opiniones; luego la Asamblea irá decidiendo su propio proceder que deberemos respetar.

    Y ya me enrollé sin querer.
    Ánimo y pa’lante

  6. Bacilum Toxicum dijo:

    Yo creo que tendríamos menos complicaciones si definieramos las lineas generales de la asamblea y lo que esperamos que sea. Sin pretender derivar la cuestión a una declaración de principios o un estatuto general, saber qué es una asamblea, cual es nuestra asamblea y que queremos que sea nos va a permitir crear la organización que más se acomode a nuestros objetivos. No deberíamos dejarnos llevar por la importancia de la palabra “asamblea” (que la tiene, pero no viene al caso) si eso nos lleva a olvidarnos que somos nosotras las que nos reunimos para comunicarnos, que la asamblea (o lo que sea eso) es nuestra creación, y no tenemos que sentirnos estrangulados por ella o sus decisiones; HAGAMOS LA ASAMBLEA QUE NECESITEMOS, lo importante no es juntarnos sino conseguir lo que queremos.
    Entonces para esto, lo mejor es dejar claro en que consiste el espacio de la asamblea y que excluimos de ella, derivando el resto a donde queramos. Esto es el embrión de lo que estamos haciendo con el trabajo de las Comisiones (o lo que sean) y, preparense las amantes de la burocracia, el papeleo que va a surgir de donde ni se esperaba se convertirá en la sangre de la asamblea. Pero es un mal menor, un precio muy pequeño a pagar si nos fijamos en el objetivo.
    Resumiendo, hay que proponer la creación de espacios de dialogo ciudadano, espacios que se han ido perdiendo de las calles y del “imaginario colectivo”, provocando que las personas ya no se sientan completas pues ya no perciben que haya gente escuchandolas. Por esto, hay tanta gente que, como ocurre en las asambleas, dice lo que piensa, su opinion, su gusto; han encontrado un sitio donde sentirse libres para hablar y para escuchar. CREAR SEMEJANTE ESPACIO DE ENSUEÑO ES TAREA DE DIOSES. Y ya lo tenemos.
    Entonces es cuando surge el conflicto con la eficiencia, la productividad, el trabajo. Ya sabemos lo semejantes que son los deseos de los dioses y los humanos. Las asambleas se vuelven lentas por la cantidad de gente que habla y el poco rendimiento que se sacan de las reuniones. Pero hay que recordar que no somos maquinas, que estamos aprendiendo (aunque no sirva de consuelo para los espíritus ansiosos como el mío) y que hay que entender que esto no es un picnic.
    El proceso asambleario no es algo que pase tan rapido como los anuncios ni tan leve como las portadas del Hola, es un cambio que afecta a cada persona que lo integra, forzandola a ser de una forma muy particular. Dicho así suena a secta, pero es la verdad: la asamblea te obliga a saber escuchar y te anima a usar tu voz para expresar lo que quieres decir, es un espacio donde nadie puede ocultarse ni nadie puede ser ocultada.
    Las personas que llevan malas intenciones no suelen durar mucho y quienes traen buen “rollito” encuentran apoyo, comprensión y confort (cuando las cosas van bien, por lo menos). Si se quiere, se puede ver como un paraiso. Yo me he sentido así en muchas, mientras estaba revisando a toda prisa papeles para la proxima reunión.
    Por tanto, si la asamblea acaba de nacer, nos toca cuidarla con todo nuestro mimo. Cuando camine sola, nos llevará en su hombro, no lo dudeis.

Los comentarios están cerrados.