CONSTITUCIÓN ¿CERRADO POR REFORMAS?


          Estoy oyendo estos días cosas tremendas, incluso se habla de “golpe de estado” por ese bodrio de reforma que se va a hacer en nuestra Constitución. ¿Es para tanto? Desde luego que no. La reforma –impuesta- trata, según dicen, de dar confianza a nuestro sistema económico frente a la voracidad de los mercados. Vale, optimistas siempre los hubo. Si alguien cree que la avaricia desbocada se calma dando confianza a especuladores amparados en la desregulación y formados en la ya no tan nueva ola neocón es que no conoce hasta donde es capaz de llegar el destrozo de este nuevo orden mundial que nos engloba.

           Para esto, yo no quiero votar. Estoy totalmente de acuerdo en que se limite el gasto, la deuda, el déficit o la inversión por encima de ciertos límites. ¿O alguien piensa que podríamos mantenernos permanentemente en esa huida hacia delante, montados en la burbuja del consumismo desmedido? Precisamente la situación en que nos encontramos es, en gran parte, fruto de habernos dejado llevar por esa cómoda burbuja de vivir todos (entes públicos y privados) por encima de nuestras posibilidades, incluso por encima de lo sostenible para el planeta que nos vio nacer. Un ejemplo tenemos en el megalómano Gallardón, un alcalde que ha metido a Madrid en una deuda para cuarenta años… ¿Cómo no hay una ley que impida que un gobernante cuyo mandato es para 4 años contraiga unas deudas tan brutales, que exceden en muchos años al mandato para el que ha sido elegido, hipotecando el futuro a posteriores gobiernos? ¿Cómo no hay una ley que impida que un gobernante, incapaz de gestionar el bien público, se apreste a hurtárselo al Estado, vendiendo lo que no es suyo con el invento trilero de la privatización?

           Es preciso limitar el gasto, eso es claro. Lo que no es tan claro es que para ello hiciera falta reformar la Constitución, menos aún de esta forma. ¿Por qué se hace? Pues sí, esto es una imposición. Desde la Comunidad Europea. No hay que olvidar que ahí estamos. Y no hay que olvidar quiénes dirigen la política desde Bruselas, quiénes ostentan la mayoría parlamentaria. De eso se habla poco. Tan poco, como que el Partido Popular, tan aficionado a presumir de triunfos, poco recuerda y más bien oculta que ganó las últimas elecciones europeas; pero allí está, con su mayoría en Europa, empujando a que aquí se hagan los “cambios” que cínicamente y hasta ahora venía criticando; ahora se pone la careta de “partido responsable” y al menos tiene la coherencia de decir aquí lo mismo que desde allá ordena.

          Quien siga, aunque sea un poco por encima, los movimientos de la bolsa y de la deuda soberana se habrá dado cuenta de hasta qué punto somos un juguete en manos de desaprensivos en este mundo de la economía global desregulada. De la noche a la mañana, cualquier noticia o rumor es capaz de poner en marcha el tobogán de las alzas y bajas; nuestra deuda soberana se disparaba por encima de los 400 puntos básicos en agosto sin más razón que las operaciones de los especuladores y sus intereses. En este sistema nos movemos y una de dos: o nos deshacemos de la deuda “soberana” o nuestra soberanía estará en manos de desaprensivos anónimos. Desde que los grandes piratas descubrieron el chollo del rescate de países, éstos aparecen en sus cálculos como botín. La gente ya no cuenta.

          En el sistema neoliberal globalizado y desregularizado, tener deuda te convierte en un juguete, tener derechos te convierte en un problema para la inversión. Un sistema cruel, eso tenemos, en eso estamos.

           ¿Servirá entonces la reforma de la Constitución para algo? Sí, desde luego. A largo plazo, el endeudamiento será norma obligada. A corto plazo supondrá una consolidación de la derecha neoliberal, en su empeño de erradicar cualquier resto de socialdemocracia o algo que se le parezca en el ámbito de la Comunidad Europea; el desgaste será únicamente para el partido del Gobierno, pues la reforma abre una nueva brecha entre él y gran parte de su electorado, sindicatos y el movimiento 15M. Muy en la línea de conseguir que la izquierda no vuelva a gobernar en este país en muchos años.

           La eficacia de las normas (sean constitucionales o de otras leyes) depende de la voluntad política, no de lo escrito en un papel. Ahí tenemos en nuestra Constitución, muertos de risa o más bien de burla, los derechos a una vivienda digna, el derecho al trabajo, el derecho a una información “veraz”… por poner algún ejemplo. Y la deuda que ahora se trata de limitar, ¿va a ser sólo para la administración pública? ¡Pues sí que vamos bien! Olvidamos una vez más hablar de la deuda privada que es el verdadero cáncer de nuestra economía: la deuda privada es más del doble que la pública. ¿Por qué siempre se omite este dato? Y la crisis no la han provocado las administraciones públicas ni mucho menos.

           No perdamos la perspectiva, corriendo detrás del primer señuelo que nos pongan por delante; recordando aquella frase célebre que le gritaron a Clinton en campaña, “es la economía, tonto, la economía”, habría que gritar y tener bien clarito: “es el sistema, tonto, el sistema neoliberal”. El problema básico no es que se haga un cambio innecesario, chapucero e ineficaz en nuestra Constitución (¿alguien espera que pueda alcanzarse un consenso para hacer algo coherente y urgente con la actual composición parlamentaria? ¡Como para esperar un cambio en la ley electoral que elimine, por ejemplo, el cáncer de la provincia como circunscripción, jajaja!!!).  El problema básico es que el dinero es quien manda, que vuela sin necesidad de pasaporte a paraísos fiscales o a paraísos laborales, se invierte allá donde produce sin apenas costes por el trabajo a destajo y aquí no se invierte un euro desde que el capital ha descubierto el maná de acudir adonde el mundo laboral se lleva a cabo sin exigir derechos ¿Dónde están invirtiendo las grandes empresas que fueron aquí privatizadas, Repsol, Endesa, Telefónica…? Las empresas invierten allá y despiden aquí. Y ése es el modelo del nuevo orden mundial. No lo perdamos de vista. “Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo” ( proverbio chino).

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Acerca de pmusifloren

Estoy de acuerdo con Nietzsche cuando dijo que "sin música, la vida sería un error"
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3 respuestas a CONSTITUCIÓN ¿CERRADO POR REFORMAS?

  1. Jose Regino dijo:

    Me encanta el texto porque creo que tienes razon. Pero no podemos quedarnos en el analisis.
    Si no hacemos algo consolidaremos esta situacion que nos llevara, como queramos llamarlo,
    a un mundo de amos y esclavos. Sin filosofias, a nivel español, defensa de lo publico y presion total cuando toque elaborar presupuestos (tambien los de las autonomias) a nivel Europa, si quieren un gobierno economico, reclamemos un gobierno politico y a nivel global acabemos con los paraisos fiscales y la desregulacion (machaquemos con nuestra presencia al G20). Y, seguro que podemos intentar mas cositas, pero NO NOS QUEDEMOS QUIETOS.

    • pmusifloren dijo:

      ¿Quietos? ¡Eso nunca! “La resignación es un suicidio cotidiano”, decía Balzac. Otra de las causas de que nos encontremos donde estamos ha sido la abdicación del pensamiento, de la protesta, de la presencia en las calles; adormilados en brazos del consumismo todo era ir sobre ruedas viendo los desastres y egoístamente pensando que “aquí no puede ocurrir”. Claro que hay que movilizarse, Claro que hay que hacer cosas. Sobre todo, atender a no dar al sistema que nos atropella nuevos amarres.
      Ayer hubo una importante concentración delante de la Consejería de Educación de Madrid. Defendemos lo público, lo nuestro. No son las horas, ¡20 horas dice la condesa Presidenta que trabaja el profesorado, ignorando que el convenio fija 37,5 horas casi desde toda la vida! Ya es un clásico en ella hacer gala del desconocimiento y de las artes para desprestigiar a todo lo que no se ponga bajo sus patas.
      La concentración fue sorprendentemente numerosa… pero todavía insuficiente. Hay que sumar más y más. Ya sabemos que ellos no van a hacer caso, lo que hace falta es que haga caso la gente, que se sume la ciudadanía.

  2. Pepe Regino dijo:

    “Atender a no dar al sistema que nos atropella nuevos amarres”. Me quedo con esta frase, creo que debemos reflexionar sobre ella y en profundidad. Toda la vida llevamos salvando los muebles de las aberraciones del sistema. Cada vez, no es la primera que se pasa varios pueblos lanzamos la batalla que conduce a un reordenamiento soportable. Nuevamente se genera y se generaliza la lucha que a costa de sufrimiento lograra algunos avances que consideraremos victorias que nos agotaran y,por impotencia, consideraremos suficientes, hasta que “los otros” establezcan nuevos inventos para la opresion. Y asi sucesivamente. PUES ME NIEGO. ¿por que
    no empezamos a pensar que hacemos despues del 15 de Octrubre?

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