El enemigo nunca te pagaría el sueldo


          En el ataque violento al derecho de manifestación en Valencia y la desproporcionada y brutal respuesta por parte de los antidisturbios convendría no desviar la atención a lo irrelevante: la expresión “el enemigo” lanzada por el Jefe superior de Policía de Valencia refiriéndose a “los que tiene enfrente” en una manifestación está siendo el foco de la atención en este triste episodio, cuando es algo que se descalifica en sí mismo por carente de sentido: pues el enemigo nunca te pagaría el sueldo. Un jefe de policía debería saber que “el enemigo”, de haberlo, no tiene por qué estar delante de nuestras narices y en la calle; puede esconderse en los despachos. ¿O es que en los despachos sólo hay “amiguitos del alma”?

           Pienso que la desafortunada expresión, que por supuesto debía haberse evitado,  no va mucho más allá del simple lenguaje cuartelario. Y que la gravedad de los hechos (TVE2)  es bastante más profunda y vergonzosa (seguir en Periodismohumano).

           A mi modo de ver, lo grave es quelas nuevas autoridades del “cambiazo” han querido dar una lección de fortaleza en Valencia y les ha salido una lección de lo peor de lo que llevan dentro. No olvidemos que esta actuación policial viene precedida de declaraciones aquí y allá por parte de nuevos cargos en Interior avisando de que ojito con las movidas en la calle. Los antidisturbios no actúan por iniciativa propia. Hay una nueva política en Interior y no vale escurrir el bulto y querer endosar las responsabilidades al primero que se mueva. De ahí las contradicciones y meteduras de pata en que incurren las “nuevas autoridades” cuando intentan arreglarlo, explicarse, justificarse o lo que sea eso que hacen cuando notan y tratan de atajar el revuelo en la ciudadanía.

          Creen que la careta de demócratas y civilizados que se ponen para ganar audiencia y votos no deja ver por aquí o por allá su verdadero rostro. Pero son tan burdos o arrogantes que ni la careta aguantan en determinados momentos, se quitan la capucha, la careta, el rímel… el disfraz o la piel de cordero que cada cual se echa por encima… Y se les ven, la patita, el plumero, las garras…

          Ahí están las palabritas del manirroto Gallardón infladas de democratitis queriéndonos colar su justificación de porrazos y violencia contra ciudadan@s como defensa de las libertades democráticas; las acusaciones del ministro de la incontinencia verbal, señor Wert, dando como respuesta a la pregunta en el Parlamento sobre unos hechos escandalosos la acusación de que ponerse “del lado de la protesta violenta y de la que infringe las leyes”. Cuando parecía que el ministro de Interior, Fernández, había comprendido algo al hablar de “posibles excesos”, al día siguiente la caga aclarando que cuando él hablaba de excesos se refería lógicamente a los violentos manifestantes. No sé dónde habrá visto este señor las imágenes, o quién le habrá cantado las cuarenta para tener que hacer tal rectificación. Recuerde que no hace tanto aquí un ministro dimitió por ir a una cacería sin licencia. Por cierto, no aparece por ningún lado el nuevo director general de la policía por él nombrado, el tal Cosidó que tanto cacareó en la legislatura anterior haciendo méritos sin duda para alcanzar el cargo. Las delegadas del gobierno en Madrid y Valencia, dos perlas a seguir en lo que Machado definió como “los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”. ¿Y Rajoy? Preocupado por la mala imagen que podemos estar dando en el exterior… Y tanto: menores apalead@s brutalmente por salir a la calle a reclamar calefacción en su instituto no es una buena imagen. Por desgracia para quienes piensan que la información se controla desde el poder, en “el exterior” no tienen dependencia informativa del Canal 9 (ver al Comité de Empresa denunciando la manipulación).

           Genial el signo que ha surgido en Valencia: levantar las manos con un libro para gritar ¡estas son nuestras armas! Genial (vídeo aquí). Un libro en manos juveniles; la poesía, un arma cargada de futuro. Pacifismo y cultura: ésas han de ser nuestras armas. Ésas son nuestras armas. Ésas. Y la SOLIDARIDAD.

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Acerca de pmusifloren

Estoy de acuerdo con Nietzsche cuando dijo que "sin música, la vida sería un error"
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Una respuesta a El enemigo nunca te pagaría el sueldo

  1. hippieyo dijo:

    Estaban esperando, para meternos miedo…Un golpe de efecto. Y nadie en las calles…protestando
    Hay que ser mansos como corderos y astutos como las serpientes.
    Un abrazo asambleario.
    HPY

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